miércoles, 10 de febrero de 2016
IMPACTANTE!! LEE LO QUE LE SUCEDE A LAS PERSONAS QUE TIENEN SEXO CON ANIMALES
La práctica de la zoofilia, mejor conocida como sexo con animales o también llamadas en algunos sitios del mundo como bestialidad, pareciera ser una costumbre arraigada a la cultura de la Costa Caribe. Las burras son los animales escogidos comúnmente por jóvenes en la preadolescencia y la adolescencia para realizar este tipo de actos.
“En la cultura se asume que esta práctica sexual los vuelve más hombres, la gente tiene la idea de que tener relaciones sexuales con burras hace el pene más grande. Y lo hacen sin protección y en grupos de varios jóvenes, entonces tienen contacto con sus secreciones y las propias del animal”, explica el médico infectólogo pediatra Hernando Pinzón, y agregó que las consecuencias de tener contacto sexual con animales son graves.
Esto, de acuerdo a Pinzón, se debe a que pese a que la vagina de las burras tiene un epitelio distinto al de las mujeres, ya que es más resistente, también es susceptible a contagiarse de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), entre esas, el linfogranuloma venéreo (LGV).
Un adolescente de 15 años de edad por contacto sexual con una burra, el cual fue documentado en un artículo llamado “Linfogranuloma venéreo posterior al contacto sexual con una burra: reporte de un caso en pediatría”, publicado en una revista mexicana por Hernando Pinzón.
Y otro de un niño de tan solo 8 años de edad. El artículo, desarrollado por el director científico del hospital, y los investigadores, Ceyla Causil, Carmen Bayter, César Redondo y Nelson Álvis, detalla las consecuencias de la práctica de la zoofilia y la peligrosidad de la práctica especialmente en niños.
“Hacemos un llamado de atención a los padres de niños y a las escuelas, para que instruyan sobre las ETS y lo peligroso de las relaciones sexuales con animales”, precisa Pinzón.
¿Qué es el linfogranuloma venéreo (LGV)?
El linfogranuloma venéreo (LGV) es una infección de transmisión sexual causada por los serotipos L1, L2 y L3 de la bacteria Chlamydia trachomatis.
Es rara en países industrializados, y endémica en África, Asia y América Latina.
La mayoría de los casos son causados por L2. El LGV es reportado en niños desde hace más de 60 años.
En los hombres, se presentan adenopatías (enfermedad de los ganglios) inguinales y femorales alrededor del ligamento inguinal creando el “signo Groove”, un hallazgo considerado síntoma de LGV. Esta enfermedad se presenta tanto en hombres como en mujeres.
El director científico del hospital, explica que la enfermedad tiene tres estadios para un tratamiento.
“En la primera fase se presenta una lesión ulcerosa pequela, que se cura sola. Esta se debe diferenciar del chancro de la sífilis, el herpes genital y el chancro blando. Una vez desaparece lo anterior, aparecen las adenopatías (antes descritas), y si no se pone un tratamiento, se producen malformaciones como la elefantiasis genital”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario